- Letras
- Traducción
- Acordes
- Escuchar
- Votos
Español
entre los montes de los vascos
y el hombre de la casa,
de pie en el umbral de la puerta,
ha abierto las orejas y ha dicho:
"¿Quién está ahí?¿Qué quieren?"
Y el perro,
que dormía a los pies de su amo,
se ha levantado y ladrando,
ha llenado los alrededores de Altabizkar.
II
Resuena un fragor
en el paso de Ibañeta.
Se acerca, chocando contra las rocas
de la derecha y de la izquierda.
Es el estruendo de un ejército que ha llegado de lejos.
Desde lo alto de los montes,
los nuestros les han respondido
han hecho oír la señal,
y el hombre de la casa
afila sus dardos.
III
¡Ya han llegado, ya han llegado!
qué zarzal de lanzas!
¡Cómo flotan en medio de ellos
enseñas de todos los colores!
¡Qué tormentas brotan
de sus armas!
¿Cuántos son? Hijo, cuéntalos bien.
uno, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete, ocho, nueve,
diez, once, doce, trece,
catorce, quince, dieciséis,
diecisiete, dieciocho,
diecinueve, veinte.
IV
Veinte, y miles hasta ahora.
Contarlos
sería perder el tiempo
Acerquemos nuestros duros brazos.
Arranquemos de raíz esas rocas,
arrojémoslas monte abajo
sobre sus cabezas;
Aplastémoslos, hierámoslos de muerte!
V
¿Qué querían de nuestros montes,
esos hombres del Norte?
¿A qué han venido
a turbar nuestra paz?
Cuando Dios hizo las montañas,
quiso que los hombres no las franqueasen.
Pero las rocas caen rodando,
revientan las tropas.
La sangre baja formando torrentes,
trozos de carne yacen temblorosos.
¡Oh! ¡cuántos huesos rotos!
¡Qué mar de sangre!
VI
¡Huid, huid!
Los que os quedan fuerzas y un caballo!
¡Escapa,
rey Carlomagno, con tus tres plumas negras
y tu capa colorada!
Tu querido sobrino,
el valiente Roldán, yace allí muerto:
Su valor
de nada le ha servido.
Y ahora, vascos,
dejemos esas rocas,
descendamos veloces,
disparemos nuestras flechas
contra los que huyen.
VII
¡Ya se van, ya se van!
¿dónde está aquel bosque de lanzas?
¿Dónde están aquellas banderas
de todos los colores
que en medio de ellos flotaban?
Ya no saltan chispas de sus ensangrentadas armas.
¿Cuántos son? Hijo, cuéntalos bien.
Veinte, diecinueve, dieciocho,
diecisiete, dieciséis,quince,
catorce, trece, doce,
once, diez, nueve,
ocho, siete, seis,
cinco, cuatro, tres, dos, uno...
VIII
¡Uno! ¡No queda ni uno!
Terminó. Hombre de la casa,
puedes marcharte con tu perro,
a abrazar a tu esposa y a tus hijos.
a limpiar tus dardos y a guardarlos
con tu cuerno
y luego a echarte encima de ellos
y dormir.
Por la noche, las águilas irán
a comer esos reventados trozos de carne.
Y todos esos huesos
serán descarnados en la eternidad.
Musikazblai Euskera
mac
anax 








Trabajando...
Últimos comentarios
Escribe tu comentario